TAZ es un mural que estampé en la primavera de 2021 con la inestimable ayuda de mi pareja de ese momento y de mis amigos de Madrid. Esta obra, de 7 x 2,5 metros, fue concebida para rodear la nueva piscina de la casa en el campo donde solíamos pasar los fines de semana. Ese lugar se convirtió en el centro de animadas reuniones con amigos, un espacio donde reinaban la convivencia, la generosidad, la música y el baile.
El mural se llama TAZ inspirado en el libro Temporary Autonomous Zones de Hakim Bey, un texto que leímos en aquella época porque su título también daba nombre a un álbum de Los Planetas. Este libro define las Zonas Temporalmente Autónomas como espacios de libertad y autoexpresión que existen al margen de las normas establecidas. Para nosotros, aquella casa en mitad de la naturaleza representaba justamente eso: un oasis de libertad y creatividad donde el tiempo parecía detenerse.
En términos técnicos, la pieza combina distintas disciplinas: pintura manual, aerografía y, por supuesto, mi técnica más querida, la serigrafía, realizada con varias pantallas de gran formato. Este mural, que simboliza el espíritu efímero y liberador de las TAZ, está dedicado a la memoria de Óscar Zafra, in memoriam.

